
Hace tanto tiempo que no escribo que casi he olvidado cómo se hacía. Por qué ahora? Creo que una voz me impulsó a volver a mi lugar, volver al camino que empecé y que deslealmente dejé hace ya algunos meses…
Mi estado ahora? Difícil de interpretar. Ando en un mar de confusión entre recuerdos de casi dos meses fuera de lo normal.. Berlín. Cómo describir Berlín?? Tan extraño. En un principio pensé que me iba a sentir completamente fuera de lugar, con esa sensación de situación temporal que parece que se va a esfumar de tus manos. Pero no. Fue extraño,, me sentía como en casa. Pero como en casa casa, un control del lugar del transporte y un sentirme como en casa gracias a la gente. Ni el lenguaje e era ajeno, empecé a hablar inglés como español y el alemán entró en mi vida como nada, simplemente empezaba a salir de mi boca y sin comprender bien el por qué. Podía mantener una conversación con la gente, esas rusas que me forzaron a apretar en alemán y me corregían cada vez que decía una tontería. El pasado, el futuro los tiempos modales, todo. Todo empezó a salir sin saber cómo, alucinante, y mira que apenas estudié, pero con ese profesor nur-deutschiano, esos compañeros increíbles con los que pacté en solo hablar alemán. Extraño muy extraño. Pero dejemos el lenguaje por un momento porque aún sigo sin comprender la comodidad que me producía estar allí. Parece mentira que me sentía mejor que en pamplona. En cierto modo era yo, sin pegotes ni pintura, yo. Aquella persona que no calla ni bajo agua, que no se cansa de reír, de decir tonterías, de abrir botellines de cerveza con las muelas. Yo allí era la española, siempre reivindicando mi país empezando todas mis frases con : in spanien… por ello me conocen y me recordarán. El que no supiese que era española, que España ganaría el mundial, y que amaba la fiesta y la playa.. creo que era sordo o ciego.
Berlín una ciudad en la que te puedes perder, sin problemas, además de físicamente ( como me pasó tantas veces, yo y mi pésimo sentido de la orientación) pero perderte mentalmente. Hacer locuras típicas de la edad, evadirte y pasear admirando sus grafitis, extraños lugares y bonitos, porque no puedo decir que Berlín sea feo, porque sería de las grandes mentiras que diría en el día. Y no, me niego, en cierto modo le he cogido un cariño alucinante a la ciudad. Me ha acogido, aun siendo tan diferente de lo que provengo, pero me ha acogido.
Y entonces, dejamos Berlín y qué encuentro? Casa. Al fin. Llego a casa para quedarme. Parece tontería pero ya necesitaba mi cama, mi pisci y el jardín. Mi moto y bueno, emocionada con mi coche. Pero creo que mi coche tendrá que ocupar una entrada diferente, porque aún alucino con mis padres, aún lo hago. Cada día, y espero seguir haciéndolo siempre. Me encantan las sorpresas pero lo que más me gusta es saber que conocen que acertarán. Porque me conocen.
Respiro hondo, comienzo otras líneas, leo atrás y conozco que sigo igual de caótica, pero soy yo, no puedo remediarlo. Y antes de estropear esta entrada, porque tengo en mente otra especial y quiero hacerla patente antes de que se me vaya la inspiración. Que se piensa que es tontería pero sin ella, tiempo, música de fondo y comodidad no sé cómo escribir. Hasta pronto, porque no quiero que esto muera. Gracias por ese impulso, lo sé, lo necesitaba.
y para erminar una canción que me ha perseguido en mi último mes.. the waving flag..
Spanien Weltmeister... Danke für alles..