viernes, 17 de diciembre de 2010

mi 20 cumpleaños

Un cumpleaños más, un cumpleaños menos…


Todos los años lo mismo pero diferente. Siempre están las felicitaciones familiares con ansias de vernos. Siempre está la llamada d las borrachas sevillanas celebrando el de ros, un cumpleaños feliz entre gritos y flamencos… luego está la llamadita de mi angelita, para ponerme al día de todo y las típicas llamadas de gente que te alegra escuchar. Te sorprenden pero en el fondo se esperaban. Siempre está el amigo que se acuerda en el último momento, siempre la persona que se equivoca te felicita un día antes, o uno después. Y da hasta corte decirles q no es el día cuando te lo confiesan con tantísima emoción. Ha habido años que he dado las gracias sin más, sin recordarles que es el día erróneo. Pobres, toda su ilusión me es retransmitida y no tengo qué echarles en cara.

Siempre regalitos de mi madre, q aún no entiendo cómo acierta con todo. Los mensajes celosos amorosos y críticos de mis hermanos, y los cariños repentinos de mis primos…

Luego siempre se lleva uno sorpresas. Está aquella persona que esperas por todos los medios que te felicita, pero no lo hace, te decepciona, siempre. Luego está la típica persona que ni de casualidad lo esperas y te felicita con toda su ilusión. Cada año uno distinto. Regalos aquí y alá, sorpresas, tartas, velas… desayuno en la cama con un despertar de villancicos. “asómate a la ventana…” y cuando objetivamente lo haces encuentras un “felicidades “en gigante en medio de una rotonda. Qué chifladas compañeras de piso que tengo. Se lo tengo que agradecer, todo. Todo todo, porque han despertado en mí la primera sorpresa del día, la ilusión y la sonrisa. Es esa sensación de conexión, con un simple: me conocen, y lo agradezco.

Qué decir de la primera felicitación a las 12? Siempre es una persona diferente, de familia a amigos, pero siempre se agradece. Me paro a pensar que es mi día y desaparece entre suspiros y risas, y fin, se acaba y piensas.. qué he hecho en el día? Y luego pienso: todo ll que me apetecía. Estar con mía amigos, hablar con mi familia, conectar con otros muchos que están lejos, escuchar siempre música de mí, escucharme a mí pensar y decir: hala! Tengo 20 años! Realmente es solo un día más que el de ayer pero es especial. Te pones guapo porque sí, aunque se pa estudiar. Siempre estrenando modelito, porque mi madre está siempre en todo.

No quiero que se acabe, pero es lo que hay. Dentro de nada a celebrarlo así que será por doble.. aquí y allí!! Así que no me puedo quejar

Ha sido un gran cumpleaños, rodeada de gente y con cariño. El primero así de bonito en Pamplona.

Felicidades de nuevo: Ros

lunes, 6 de diciembre de 2010

sentimiento sin fundamento

Un sentimiento sin fundamento, de cierta necesidad o ganas, hay ciertos momentos que los confundo. Una alegría que va y viene por momentos, como si fuera una canción que mientras suena todo es perfecto pero nadie se da cuenta que está. Sin embargo cuando se apaga es cuando todos se silencian, se miran y nadie es capaz de alzar la mano y darle al play.


Nunca habéis estado como 5 días con una sola canción en repeat y cuanto más la escucháis más os gusta… Fito no deja de sorprenderme, incluso le encuentro sentido a canciones que aún sabiéndome nunca me había parado a pensar.

Miro por la ventana y esta vez no observo luz, se ve oscuridad. La ciudad en un día de fiesta está tranquila, como sin preocupaciones. Parece como si todo el mundo hubiese cogido sus preocupaciones en un saquito y se los hubiera llevado a sus casas. En cierto modo es así. Se entra en una viviendo de estudiantes y se siente la tensión, se palpa toda la angustia, nerviosismo. Sin embargo, abres la ventana para asomar la cabeza y no puedes sentir más libertad. Es como si todo, con el calorcito se hubiese quedado atrapado. Me encanta abrir la ventana y sentir el frío entrar, cierro al momento, obvio, porque las temperaturas en pamplona no son como para estar a la intemperie.

He recobrado la ilusión.las ganas. ¿Es esa mi necesidad? Necesitaba estar en mi estado habitual. Me puedo sentir inteligente después de 3 años de sentimiento inútil constante. Sí sí aplicar esfuerzo y que el resultado sea nulo es de las cosas más frustrantes que he presenciado. Pero parece ser que el tiempo pone las cosas en su lugar y que tras la espera todo llega… a ver si es verdad…

3 semanas, ni eso, algo menos, y apareceré sonriente y cansada pero con fuerzas de da todo lo mejor de mí. Eso me dicen, es mi propósito del mes, dar lo mejor de mí. No es fácil, aunque sea absurdo es un esfuerzo extra, es tensión, pero siempre se siente uno a gusto cuando lo hace. Es como si lo más puro inquebrantable saliese de dentro y no te dejase ser otra cosa. La felicidad inunda y me encantaría presenciarlo más a menudo.

El otro día escuché que la felicidad es la capacidad de valorar todo lo que tienes sin pedir nada más que te ayude, sino sólo lo que está en tu mano. Capacidad de disfrutar… debo procesarlo y ya escribiré.

0 ibuprofenos, 0 dolores de cabeza, 0 ataques de impotencia, 0 histerias desesperadas… el resultado de estos exámenes aún no se han mostrado, pero tengo la ligera sensación de que va a ir bien la cosa.

Quiero veros ya. No aguanto.

y claro, la canción: Al cantar, Fito en concierto de Anaitasuna, Pamplona ( versión original de Platero y tú)