lunes, 29 de marzo de 2010


parece mentira pero se acerca el día, ese que tanto esperas pero que sabe a tan poco: la vuelta!
es un día especial, porque sabes que esa noche vas a estar en tu camita o en el sofá con ponsio y te entra una alegría que mueres... pero luego dices, tanto alegrarte para luego qué? llegas y el primer día ilusión, todos felices y parece que hasta tus hermanos te quieren. sin embargo en poco esos sentimientos desaparecen, aparecen los gritos, las peleas, ese mando es mío, dónde has puesto mi vestido, de quién son esos zapatos... tyodo a la vez.
aun así, me apetece, porque esa es mi casa, y no cambiaba ni un solo grito por nada, porque si no, sería tan aburrido ver a mis hermanos serenos, a mi padre sin quejarse porque nunca hay plan de comer, o mamá porque empieza a encontrar calcetines bajo el sofá, o porque no queda mantequilla y a nadie se le ha ocurrido ir a buscarla al súper........
sisí, en nada ya allí, con el sol, la playa y esa luz que deslumbra. ese olor a incienso en estas fechas, o el comentario tan dentro de lugar, porque nunca se considera fuera, de la mari del barrio que va en zapatillas a comprar pan... sí, lo echo de menos.





un taxi, dos trenes, un coche y diez horas, todo eso me esepra mañana. quiero morenear!!

martes, 23 de marzo de 2010

trust

Plasmar todos los pensamientos en palabras es tan fácil con ciertas personas que te vas maravillando a medida que van saliendo de tu propia boca. Cómo parece que la otra persona te da un brazo para apoyarte y eres capaz de cargar todo tu peso sin miedo a caer en el vacío. Tiene un nombre: confianza.
Me fascina el modo que esta se abre hueco en tu vida, te da alas para que otra persona sea capaz de comprenderte, de entenderte en su absoluto o aún mejor en corresponderte con esa respuesta que esperas aunque siempre llega en una sorpresa
La persona es totalmente social, y cada día me doy más cuenta de ello. Cómo dependemos de los otros, unos más y otros menos, para ser nosotros, es que ¿a caso se le puede llamar nosotros si no hay otro con quien compararnos? Porque claro tenemos dos dimensiones distinguidas: lo que los demás piensan de nosotros, que puede ser positivo o no tanto, y lo que nosotros pensamos de nosotros mismos. El problema está cuando una cosa depende de la otra, vamos cuesta abajo y sin frenos. ¿Por qué nos afecta tanto lo que otros nos digan? Por qué nos hacen sentir mal palabras ajenas que ya de entrada reconocemos como mentiras, o como malas y tendemos a rechazarlas, pero luego siempre las pasamos por el filtro del yo y acaban formando parte de nosotros? Qué sentido tienen esas “mentiras”. Creo que algo a analizar no serían el significado de las mismas, sino el sentido de nuestra reacción ante ellas. Sólo hay una palabra que me viene a la cabeza: decepción.
De entrada creo que todas las personas son buenas, al menos en parte y es cuando su parte cruel, despiadada y celosa rompe esa armonía cuando desata la ira, los celos y la tontería exagerada cuando la persona es mala. Me llaman ilusa, y lo soy, pero no por ello voy a dejar de pensar así. Creo que mentira o verdad creerlo me hace esperar más de la gente y me permite ser feliz en mi medida. Por tanto si todos somos buenos, ¿qué se rompe en nosotros cuando nos invade el odio?
Peor aún, qué sentimos cuando el otro nos hace daño: lástima, rencor: pena! Nos da pena haber gastado tiempo en esa persona, nos decepciona nos deja caer ese brazo que nos sujetaba firmemente y no nos deja subir como tenemos que… cuando una persona nos falla, nos duele, pero nunca entenderé por qué acabamos sintiéndonos culpables nosotros mismos, sentimos lástima y le deseamos lo mejor. Eso sí: a mí no me vuelve a engañar, al menos no del mismo modo. Me siento egoísta diciendo esto, pero creo que la vida no es lo suficientemente larga como para entablar amistadas largas, duraderas y sufridas si realmente no nos aporta nada a nuestra vida. Sería como tirar dinero al río: se va y no vuelve, y creo que siendo mortales no tenemos mucho tiempo que perder
Entonces nos habíamos quedado en la confianza. ¿Y eso de que confías en quien menos te esperas? Confías en una persona que yo creo que realmente eliges porque sí, eliges sin más, los escoges a punta de dedo y te lanzas a ver qué pasa. Unos tienen más facilidad y otros menos, supongo que enfrascando el pasado en la personalidad. Me encantaría tener a más gente a la que lanzarme con los ojos cerrados. No es que me falten colchones, es que me faltan alas. So yo, no ellos, pero como antes he dicho: eso sale, no se crea y no creo que sea cuestión tanto de tiempo, sino de conexión. Hay gente con la que conectas, que te ve reflejada, que sabes que llorarán contigo si es necesario y que se reirán de ti cuando algo de lo que digas les parezca disparatado. No hablo de amistad, pues considero que tengo muchos amigos y buenísimos y especiales todos y cada uno de ellos, pero no por eso tengo confianza en todos ellos.
Y cómo encontrar ese momento en el que uno de los dos se explaya y cuenta mil y una batallitas, cosas que impactan, que reconoces que han impactado en la vida de la otra persona hasta el punto de afectar a su propia forma de vida, de razonar, de concebir el mundo y del trato con las personas. ¿Por qué hay gente que se dedica a destruir historias, pasado y basarse en la mentira? Es cierto que somos como somos por lo que hemos vivido, y aunque hace falta archivar esa información creo que nunca se olvida y eso nos hace ser quienes somos…
Perfecto, nadie es perfecto y creo que es lo que más me gusta de las personas: las cualidades que las definen les permiten ser ellas, y hay que dar gracias por todas esas cositas diarias que tienen y que te hacen estar así. Gracias por todas esas pequeñas aplicaciones a una vida lineal y aburrida que te permiten salirte de la monotonía, de vivir, que es en lo que consiste. Creo que no me aburriría de enumerar cosas bonitas que tienen los demás. Y estoy completamente de acuerdo en que decírselo, recordárselo de vez en cuando les debe hacer felices, ¿a quién no le ha gustado que les digan: me encanta tu risa, o qué bonita expresión!? ¿Cuesta tanto realmente fijarse en los detalles de los demás y maravillarse por ellos? Me pasaría el día maravillada… pero el problema llega cuando miras hacia ti. Cuando no miras alrededor sino hacia dentro, o contra el espejo si es que lo quieres hacer más material. Y mira y ¿qué piensas? Realmente, ¿nunca te lo has planteado realmente? Hace my poco me preguntaron: ¿Qué es lo que más valoras de ti? ¿Qué te ves bueno? Y en cierto modo me quedé en blanco, completamente en blanco. Miraba hacia mi interior y vi que era un mundo completamente desconocido, sin límites y no sabía por dónde empezar. ¿Me gusta mi cara? Me gusta mi tono de voz? Y si empezamos por lo psíquico creo que eso no era ni plantearlo, eso era ya tirarse a la nada a esperar una respuesta divina. ¿Qué es lo que más aprecias? Respondía la voz. Buff, aún sigo pensando en ese mal momento, momento de ser consciente de mi poca autoafirmación de mi poco yo, de darme cuenta de estar desnuda ante mí misma y no reconocerme, no conocerme, porque para reconocer se debe haber producido ese otro proceso antes. Y tras varios días pensando… ahí sigo, sin contestar. Es que ¿realmente sois capaces de saberlo? ¿O soy yo la única que se confunde en estos terrenos? Alucino, alucino con lo consciente que ahora soy de lo poco que me conozco. Es como cuando vimos en claves de la cultura que cuanto más conoces, más consciente eres e todo lo que desconoces, y siendo este un proceso continuo creo que nuestra frustración va en aumento por momentos. Siempre pasa, empiezas estudiando algo, y luego dices: y ¿después? Antes no te había preguntado siquiera que existía eso, simplemente ahí estaba en el temario, per cuando lo piensas empiezas como un niño de cinco años a divagar y preguntar, ¿por qué? Eso querría yo saber: el por qué de todas las cosas, de todo sin excepción, pero creo que la agonía la debemos dejar de lado. Por ahora lo que está en mi mano, y en la de los de alrededor. Hoy me he propuesto escuchar al que está, porque ciertamente mucha gente está, y peor que tú, así que habrá que aprender a hacer oídos.
Gracias por esa conversación, me salvó la vida, y espero que sea la primera de infinidad. ¿Cómo podemos llegar a sentir añoranza por algo que nunca tuvimos?

lunes, 22 de marzo de 2010

y estum?


un momento de tranquilidad y paz de esos en los que sólo eres capaz de oir tus pasos y tu pensamiento. necesito uno de esos momentos en los que la cabeza se pone en blanco y te deja ilusionarte con cualquier cosa, aunque sea esa hoja que ves moviéndote delante de tí que parece dar saltitos de felicidad. y entonces ¿ por qué ella se puede permitir ser feliz y yo no? entonces es cuando esbozo una sonrisa y me río de mí misma. definitivamente esta carrera está haciendo además de muchas otras cosas, un despojo de mí, algo incoherente que necesita tiempo para sí con poco sentido.
my god, has been so long since i last wrote in English, but the thing is im really fed up thinking i've lost all i learned back there in school. i wish i could speak more English, the thing is i really enjoy it, its crazy..
después de este lapsus idiomatil vuelvo aqui, a la absurdez de nuestro idioma...
y creo que esto va a ser el delirio de hoy. tenía tan buena actualización pero camino al ordenador se me olvida, siempre me ocurre, realmente las buenas salen de días a la 1 de la mañna cuando con mil pensamientos en m cabeza cojo el portátil y me digno a escribir todo lo que en el momento, como efecto doppler me pasa por la cabeza, sin pensar demasiado en quien me va a leer o qué voy a opner en estas líneas, siempre me ocurre, esa es mi forma de ser yo. sí, creo que sí, eso sería lo que más me define todas esas actualizaciones ralladas que me permiten decir tonterías sin que nadie me coarte o me lo prohíba, claro que acepto comentarios, pero no es lo mismo. por un momento estamos sólo yo y el ordenador y éste afirma y acepta todo lo que yo quiero contarle. eso me gusta. mira que soy pesaita, cada vez creo que menos, pero el ordenador, menos mal, no se queja. así que seguiré haciendolo. y ahora sí, me marcho, porque esto de no tener internt en la habitación es un rollo nunca puedo escribir cuando me apetece, así que os dejo una canción que lleva unos días rondando por mi cabeza, espero que a muchos les haga sentir como a mí.

y por cierto, no dejeis de ser vosotros, hoy me di cuenta que es fundamental.

nickelback: how you remind me

Never made it as a wise man
I couldn't cut it as
A poor man stealing
Tired of living like a blind man
I'm sick of sight without
A sense of feeling
And this is how you remind me
This is how you remind me
Of what I really am
This is how you remind me
Of what I really am
It's not like you to say sorry
I was waiting on a different story
This time I'm mistaken
For handing you
A heart worth breaking
I've been wrong
I've been down
Into the bottom of every bottle
These five words in my head
Scream
Are we having fun yet?
Yeah, yeah, yeah
No, no
Yeah, yeah, yeah
No, no
It's not like you didn't know that
I said I love you and
I swear I still do
And it must have been so bad
'Cause living with him must have
Damn near killed you
And this is how you remind me
Of what I really am
This is how you remind me
Of what I really am
It's not like you to say sorry
I was waiting on a different story
This time I'm mistaken
For handing you
A heart worth breaking
And I've been wrong
I've been down
Into the bottom of every bottle
These five words in my head
Scream
Are we having fun yet?
Yeah, yeah, yeah
No, no
Yeah, yeah, yeah
No, no
Yeah, yeah, yeah
No, no
Yeah, yeah, yeah
No, no
Never made it as a wise man
I couldn't cut it as
A poor man stealing
And this is how you remind me
This is how you remind me
This is how you remind me
Of what I really am
This is how you remind me
Of what I really am
It's not like you to say sorry
I was waiting on a different story
This time I'm mistaken
For handing you
A heart worth breaking
And I've been wrong
I've been down
Into the bottom of every bottle
These five words in my head
Scream
Are we having fun yet?
Yeah, yeah
Are we having fun yet?
Yeah, yeah
Are we having fun yet?
Yeah, yeah
Are we having fun yet?
Yeah, yeah
No, no

miércoles, 17 de marzo de 2010

hoy encuentro una y mil razones

Hoy encuentro mil y una razones para sonreír. Decir que todo ese caos que me perseguía desde hace ya demasiado se ha calmado, se ha dejado domar y con ello ha llegado el sol.

Hoy he podido mirar al cielo, e, independientemente de lo que hay o no hay, he sonreído porque por una vez no han sido copos de nieve los que caían, sino calorcito. Ese calorcito que ya no sólo me recuerda a casa, cosa que siempre agradezco, sino además me recuerda a aquí y todo eso sin desaparecer la sonrisa de mi cara. Me encontraba sonriéndole a Pamplona.

Hoy he logrado recordar todas esas risas al sol, acompañada o con mi música, todas esas conversaciones transcendentes que poco a poco me han hecho crecer. Es cierto que estaréis algo hartos de que si sonrisa aquí y allá pero la verdad creo q no hay nada más bello ahora en el mundo, como considero que un abrazo es la mejor muestra de amor. Pero es que la sonrisa saca o de más adentro, es sincera y bonita, pero sobretodo única para cada momento y siempre propia.

Hoy de nuevo me llegaron pensamientos positivos, proyectos ideas, mi plan de organización mental habitual volvía a ponerse e marcha como un reloj al que le quitas la pila y la introduces de nuevo. Eso era, estaba sin mi pila, sin mí. Motivos? Muchos, demasiados a veces como para recordar. Pero es igual, hoy estoy dispuesta a olvidar todo eso y mucho mejor, estoy dispuesta a crear nuevos motivos por los que seguir sonriendo y poder ponerme seria cuando conviene…
Y ahí vuelves, mis puntos suspensivos que tanto añoraba, que dices tanto pero tan poco. Son un sinmás pamplonica, con el que dices todo y nada a la vez. Podría considerarse un mero signo. Y bueno par signos unas buenas risas que nos hemos echado al salir de clase, al comprobar que el pulgar en el interior de un puño es el gesto más grosero y feo que se puede hacer, o eso dice el profesor de historia. Tendrá detrás su anécdota, o historieta cultural, pero la verdad es que creo que nosotros no somos capaces de adivinarlo. A día de hoy, teniendo en cuenta que somos una sociedad 50 % emotivista, se supone que tampoco nos preguntamos muchas cosas. Eso que se lo coma con patatas nuestro querido profesor de claves, si yo no pensara creo que aún no hubiese pasado ni recreo…

Y ahí vuelven, cómo los añoraba, ahí están mis tres amigos, qué? Queréis ponerle nombres? No, hoy no será, hoy los dejo en el anonimato que para eso ya tendré otra entrada.

Y fin, aquí se acaban la paranoias que hoy rondaban mi cabeza, tan pocas pero tanto que me han llenado.


por cierto, felicidades EHTÍBALÍ, que si lees esto será tu cumple!! :)

martes, 2 de marzo de 2010

simplemente sonríe


¿Conocen la sensación de estar entre el pasado y el futuro? No la sensación de vivir el presente, sino de estar en ¿ambos a la vez? Yo hasta hoy no lo sentí. Por un lado encontraba el pasado, ese que tanto echo de menos, esas gracias y tonterías de toda una vida en casa, con mi gente, mi ambiente y mis lugares preferidos. Todas esas cosas que hicimos y que jamás quiero olvidar. Toda esa felicidad expresada durante años que te hacen ser quien eres, que te han hecho crecer…
Por otro lado ese futuro que ansías, esos cambios, esas nuevas experiencias que te forman, ese choque contra la realidad que uno tiene al salir de casa, ese sentimiento de soledad que tanto te forja, que te hace fuerte y te permite diferenciar lo realmente importante. Todas esas nuevas aventuras a escribir, todas esas sonrisas que aún no han llegado pero que llegarán. Todo lo que seremos en muy poco.
Y entonces estamos nosotros, ahora y aquí. En puro cambio. Por un momento me he sentido en ambas dimensiones a la vez, todo a través de simples palabras sinceras que tanto necesitaba. Y ¿sería entonces el presente una síntesis de esto? Pero claro, eso querría decir que el futuro no presenta todas esas cosas buenas que quiero mantener de mi pasado. Pues no. Me niego. Soy de la opinión que el futuro lo formamos nosotros como nos conviene y nos quedamos no con lo que queremos de nuestras vidas, sino con las cosas tan importantes que nuestra memoria nos deja almacenar. Una vez más me alegro tanto de estudiar esta carrera, te demuestra lo perfecto que es el cuerpo.
Mi futuro presenta lo que constantemente elijo en mi presente, siempre camino a una perfección en la que a su vez nos encontramos inmersos. Porque es la vida, la vida está aquí y ahora, mañana, pasado y en todos esos años que ya forman parte del recuerdo.
¿Está mal sonreírle a lo desconocido? Lo peor es cuando sale solo y no lo comprendes. Entonces te detienes y piensas, ¿qué es esto? Pero luego te das cuenta que tiene q ver con esa transformación, ese nuevo tú que lucha por salir. Cuando sale dices: ese soy yo.
Nunca entendí porqué la adolescencia la consideraban un proceso, todos decíamos: soy así. Mentira, grande y gorda, no eras nada, eras un intento de, aún no somos casi nada. Ese nada que tiene forma, y en algunos cosas kilitos e más, pero nos hace feliz. Sólo hay algo sin lo que podemos vivir además del corazón: la boca, para decir todo lo que piensas, para expresar ese amor con todos tus queridos, para entonas las mejores canciones en la ducha o en noches e fiesta, pero sin duda la mejor acción s basa en un gesto universal: la sonrisa. Dice tanto una sonrisa qe nunca podrías definir ese sentimiento.
Gracias por todas esas sonrisas, una sonrisa se une a una causa, al siguiente le sigue y así continuamente, hasta darnos cuenta que somos un mundo sonriente y por eso vamos hacia adelante. Sonríe al levantarte, y de nuevo antes de dormir, porque no hay mejor forma de comienza y finalizar el día. Da gracias por lo que eres, y porque se te permita hacer lo que quieras con ello. Sonríele a la vida.

lunes, 1 de marzo de 2010

cambio: miedo y esperanza


Como un día vacío comienza mi semana, con sustos ante ver el calendario, con sorpresas de visitas inesperadas y muchas cenas por acontecer. Lo mejor de todo es que en una semana vuelvo, y algo me da miedo.
El cambio, el cambio no me permite mirar mi hogar con los mismos ojos. Sí, son marrones pero no tienen la misma mirada, ni el mismo sistema de conexiones neuronales que antes me decía que esto era correcto y lo oro no lo era. Mi sistema límbico a empezado a cambiar: ahora lo que me produce emoción es una cosa, escalofrío otra, y la felicidad creo que es lo que más me . También puedo ver alterado mi sentimiento afectivo hacia ciertas personas y los recuerdos son vagas nubes que ahí andan sin demasiado sentido. Dicen que el tiempo pone a la gente en su lugar. Hasta hace poco no me he dado cuenta que es demasiado cierta esa frase.
Miedo. Siento miedo y no es otra cosa, miedo por la decepción, por la ignorancia y por la absurdez de mi alrededor. Miedo por sentirme fuera en un mundo propio imaginario en el que nadie tiene lugar. Miedo por descubrir la verdad que tanto tiempo estuve buscando…
No sé cómo interpretar esa sonrisa, cómo interpretar ese mensaje y mucho menos tu cara al verte. No sé, cómo mirarte y qué decir, porque la gente cambia pero las relaciones cambian de forma exponencial con esos cambios y cuando se enfría, se enfría, y no hay marcha atrás. Aunque dicen que una amistad no se olvida, tampoco creo que se pueda recrear, reformar. Los hechos son los hechos, el daño pendiente y el miedo por el volver constante.
Me planteo si quiero volver a lo de antes, y tras mucha meditación creo que no. Sigo pensando que siempre se cambia a mejor, o al menos lo que nosotros conocemos como mejor para nosotros, más propio de nosotros mismo, porque cambiamos hacia lo que más a gusto estamos.
Sigo siendo yo, pero esta vez lo que pienso y anhelo son cosas diferentes. Anhelo ese olor del mar, cuando paseo con mi padre por puerto sherry en un día soleado de invierno, anhelo esas risas en el pasaje haciendo nada más que criticar la calva del moi, anhelo un café de los de antes en los que sólo hablábamos de cosas profundas y ni te cuento ese mojito que tanto nos reveló de nosotros. Son muchos puntos que no olvido, aunque por olvidar no olvido nada.
Sería tan fácil olvidar lo malo, pero si fuese posible, no seríamos quienes somos en este momento. Una vez más me pierdo en mis propias palabras. Lo único que tengo claro es de lo que me apetece: vivir por una vez a mi manera, si soy borde, lo seré, pero no voy a dejarme pisotear, esta vez no. Al menos me lo he prometido a mí misma. No se puede ser siempre la buena que todo lo aguanta. Esto me hizo hacer dos cosas: necesitar el ordenador para desahogarme, con lo que nació el fotolog, y otra más importante, pararme a pensar, escribir lo que sentía, conocerme y saber quién soy. Creo que por esa misma razón, no quisiera nunca volver atrás. Siempre andar hacia delante.