sábado, 27 de febrero de 2010

una actitud contra el mundo, gracias!


Tomo lápiz y papel y comienza mi nueva aventura. Son las 10 de la mañana, y tras un intenso intento de mantenerme concentrada parece que el libro y los apuntes me están haciendo boicot. Es uno de esos días que empiezas mal, y que temes que continúe porque no ves sol entre tanta nube. Pero esto va a cambiar. Tengo demasiado claro que mi estado de ánimo influye demasiado en mí, y como causa principal del mismo es relacionarme salir, tener algo de vida. ..

Otra vez me siento presa entre mil paredes, que no se acercan, permanecen inmóviles quitándole todo intento de acción en mi historia. Miro a mi alrededor y ni una sonrisa, parce que las han fulminado todas en el viernes noche. Deambulas por los pasillos y la gente permanece mirando al suelo, como si estuviese buscando una explicación de su desgracia en el mismo. Pero, ¿dónde se metió la felicidad hoy?

Muchas veces pienso que nos pasamos el día quejándonos, si si, todos y cada uno de nosotros aunque algunos más que otros. Pero no es hasta cuando estás realmente mal por x causa, cuando de verdad necesitas mirar atrás y arrepentirte de todas las cosas por las que te lamentaste y entonces parecían un muro inquebrantable. Pero no, ¡basta! Estoy muy harta de pasarme el día con cara de 20m esperando a que alguien me anime, cosa estúpida puesto que la gente está demasiado ocupada con sus propios problemas como para encima ocupar los de uno. Así que hoy si que voy a marcar un antes y después, me plateo hallar esa fórmula que e de la sonrisa instantánea aun estando sola conmigo misma.

Siguiendo los pasos de mi conciencia se me ocurrió meterme en una web africana. Siempre me ha atraído como esas personas pueden seguir adelante con tan poco en sus manos. Pero bueno, después de fascinarme con esas caritas he vuelto a leer el blog de ces. Cómo me anima ver lo que una sola persona puede hacer con tan poquito y ayudar tanto a otra. Vuelve mi afán por irme de ayuda humanitaria, pero ahí continúa mi miedo por lo desconocido, por perderme en un lugar en el que n sé cómo voy a reaccionar.

Doy gracias por la gente valiente, que se atreve a dejarlo todo y marchaste a conocer mundo, porque creo que eso nos hace mucha falta a todos. Una vez más se me permite soñar con las experiencias de otros. Vivir, es lo que se necesita en todo momento.



1 comentario:

  1. Primero decirte que amo la foto, Mafalda es genial simplemente. Imagino que siendo esta entrada de febrero probablemente dejarte un comentario no tiene mucho sentido, pero me he propuesto leer todas las entradas y comentarlas, que lo sepas! Tarde lo que tarde! :)

    A veces los días son simplemente grises. Todo parece ir al revés. No sé si es más una sensación, un reflejo de tu estado de ánimo en los demás o si es un sentimiento colectivo, como si algunos días realmente la felicidad se hartara de nosotros y se fuera (un poco surrealista, pero todo es posible...). Esos días simplemente pasan, pero efectivamente como dices cuando realmente tienes un día malo malísimo miras atrás y te arrepientes de no haber podido disfrutar de un día gris. Qué maravilloso sería ir bailando con tu alegría por los pasillos de la facultad en esos días, harías reir a tantísima gente...

    Marta y yo solíamos bailar en los pasillos, era muy divertido. Sin música, solamente nosotras y nuestra felicidad, te puedes imaginar un mejor momento? :P

    Es inevitable tener días así, si no, no valoraríamos los buenos días, serían simplemente días normales, y eso no está bien.

    En cuanto a lo de la ayuda humanitaria, realmente sería una aventura. Dejar todo para ayudar a los demás me parece una iniciativa increíble.. El año pasado conocí a una persona a la que en lugar de darle miedo el cambio le da miedo la permanencia. Le da miedo que todo permanezca tal y como está y no poder avanzar. Es algo que siempre me ha hecho sonreír, pensar que te da miedo que las cosas no cambien... aunque bien pensado, algunas cosas daría miedo que no cambiasen, piénsalo...

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