
Suena el despertador y comienza un nuevo día, ay! Me casi me quedo dormida!! Ducha, café bebido y corre que no llegas, y hoy en día la gente no es paciente y uno no se puede permitir una queja. Corriendo para arriba y par abajo, ahora coge esto, y recoge lo otro. La ropa sucia aquí, los platos sin fregar allí, ¿quién ha puesto los cojines en el suelo? Y prepara la ropa, que mañana toca. Luego coge la compra, descarga del coche, y vuelve a ponerte las pilas que tenemos que ir a trabajar. No da tiempo a comer así que lo que sea al coche que tenemos que salir ya que si no no llegamos. Toda una tarde intensiva de trabajo, pensando, razonando, estudiando, y ahora coche de vuelta a casa. Llegas y todo desordenado, no hay cena, la cocina está llena de cosas, hay apuntes por todos lados, post-it por toda la casa… alguien aparece gritando, ¡que no hay agua caliente! Te desesperas y dices, ¿cómo soluciono esto? Te vs a sentar en el sofá, pero ves que la lavadora está vacía y la ropa a lavar rebosa del cesto, pones la lavadora y recuerdas que queda poco detergente, y he ido hoy al súper. En fin, peor , lavan los negritos en África solo con agua. Lavadora puesta y puff, se me han quitado las ganas de cenar. Me siento, cojo un libro o una revista y caigo rendida, me despiertan y vete a la cama anda! Entonces te metes en la cama y se acabó. Ese ha sido el día.
¿ no os parece triste? Habéis visto algún tipo de diversión en todo esto? Dónde está el ocio? Lo peor de todo es que es mi reflejo, ansiedad e prisa, estrés de organización, búsqueda de cosas y luego única meta la cama. Esto no es felicidad. A nadie le gusta trabajar, y si le gusta, lo que le gusta es su trabajo. Adoro mi carrera, pero ponerme a estudiar es de lo más aburrido y perezoso, pero eso es el deber. Lo peor es que el deber no tienen límites. Desde que te levantas tienes mil cosas que hacer. Tener que hacer. Obligación. Pues sí, deberes y obligaciones, en eso se resume ser mayor. Hace gracia como cuando eres pequeño y te dicen: cuando seas mayor lo sabrás. Pues no. No es que lo sepas, es que como no tienes tiempo como para pensarlo te olvidas de ello o lo asumes sin causa. La edad del por qué, osea la de los 5 años, es la edad más curiosa de tu vida. Descubres que las cosas tienen causas y las quieres saber todas. Pro no te da tiempo. La vida está pa vivirla, no pa preguntar por qué hacerlo
Lo peor de todo, vivir en el futuro. Hoy estudias, para que mañana te lo sepas mejor. Hoy comes para que mañana no te desmayes. Hoy haces ejercicio para que mañana no te veas como una foca. Hoy sonríes para mañana no pensar que tuviste un feo pasado. Pero todo esto es feo, muy feo, tan feo que no es pasado, es una mierda. Por qué no vivir el presente? Sí, es un tópico, no lo dudo, pero n hay verdad más cierta. Si no disfrutas del día para qué vivirlo. Para qué esperar al futuro para ser feliz, porque hay que serlo poco a poco. Pero muy poco a poco. Una persona feliz no lo hace por el mañana sino por el ahora.
No quiero ser esa estresada que no disfruta de o que tiene sino que lucha honradamente por un futuro mejor, pero no le da tiempo a pensar que el presente en el que se encuentra es igual o mejor que lo que va a hallar en un futuro. Es triste pensar que el 80% de los adultos viven así. Yo entre ellos, no lo dudo. Pero no quiero hacerlo. Dicen que querer es poder, cierto el dicho, pero aún no he pasado de la mera afirmación. Gracias, porque sin ese estrés no estaría aquí, ni tendría lo que tengo. Pero ahora toca darse cuenta que la vida es mucho más que cuatro pasos a la ligera llegando a un sitio que ni tú ni nadie puede llegar por mí. Me toca a mí. Quiero que te des cuenta de la gran persona que eres, porque dentro de esas ligeras, eres increíble.



