Hoy encuentro mil y una razones para sonreír. Decir que todo ese caos que me perseguía desde hace ya demasiado se ha calmado, se ha dejado domar y con ello ha llegado el sol.
Hoy he podido mirar al cielo, e, independientemente de lo que hay o no hay, he sonreído porque por una vez no han sido copos de nieve los que caían, sino calorcito. Ese calorcito que ya no sólo me recuerda a casa, cosa que siempre agradezco, sino además me recuerda a aquí y todo eso sin desaparecer la sonrisa de mi cara. Me encontraba sonriéndole a Pamplona.
Hoy he logrado recordar todas esas risas al sol, acompañada o con mi música, todas esas conversaciones transcendentes que poco a poco me han hecho crecer. Es cierto que estaréis algo hartos de que si sonrisa aquí y allá pero la verdad creo q no hay nada más bello ahora en el mundo, como considero que un abrazo es la mejor muestra de amor. Pero es que la sonrisa saca o de más adentro, es sincera y bonita, pero sobretodo única para cada momento y siempre propia.
Hoy de nuevo me llegaron pensamientos positivos, proyectos ideas, mi plan de organización mental habitual volvía a ponerse e marcha como un reloj al que le quitas la pila y la introduces de nuevo. Eso era, estaba sin mi pila, sin mí. Motivos? Muchos, demasiados a veces como para recordar. Pero es igual, hoy estoy dispuesta a olvidar todo eso y mucho mejor, estoy dispuesta a crear nuevos motivos por los que seguir sonriendo y poder ponerme seria cuando conviene…
Y ahí vuelves, mis puntos suspensivos que tanto añoraba, que dices tanto pero tan poco. Son un sinmás pamplonica, con el que dices todo y nada a la vez. Podría considerarse un mero signo. Y bueno par signos unas buenas risas que nos hemos echado al salir de clase, al comprobar que el pulgar en el interior de un puño es el gesto más grosero y feo que se puede hacer, o eso dice el profesor de historia. Tendrá detrás su anécdota, o historieta cultural, pero la verdad es que creo que nosotros no somos capaces de adivinarlo. A día de hoy, teniendo en cuenta que somos una sociedad 50 % emotivista, se supone que tampoco nos preguntamos muchas cosas. Eso que se lo coma con patatas nuestro querido profesor de claves, si yo no pensara creo que aún no hubiese pasado ni recreo…
Y ahí vuelven, cómo los añoraba, ahí están mis tres amigos, qué? Queréis ponerle nombres? No, hoy no será, hoy los dejo en el anonimato que para eso ya tendré otra entrada.
Y fin, aquí se acaban la paranoias que hoy rondaban mi cabeza, tan pocas pero tanto que me han llenado.
por cierto, felicidades EHTÍBALÍ, que si lees esto será tu cumple!! :)
un placer leerte.
ResponderEliminarfdo
una farola
Jajaja! me encanta como cambias de tema de repente y te pones a hablar de no sé qué signo que me ha descolocado absolutamente...
ResponderEliminarYa sabes que los puntos son muy nuestros... no me los quito de encima jamás! :P
Te lo he dicho muchas veces, es muy importante sonreir... es muy muy importante... :)
Ya me dijiste cosas sobre esto, es un poco tarde para comentar, pero saco el tiempo de debajo de las piedras, ya sabes... la vida arquitecturil... :)
Un besito enorme querida lolínocles :)