
¿Conocen la sensación de estar entre el pasado y el futuro? No la sensación de vivir el presente, sino de estar en ¿ambos a la vez? Yo hasta hoy no lo sentí. Por un lado encontraba el pasado, ese que tanto echo de menos, esas gracias y tonterías de toda una vida en casa, con mi gente, mi ambiente y mis lugares preferidos. Todas esas cosas que hicimos y que jamás quiero olvidar. Toda esa felicidad expresada durante años que te hacen ser quien eres, que te han hecho crecer…
Por otro lado ese futuro que ansías, esos cambios, esas nuevas experiencias que te forman, ese choque contra la realidad que uno tiene al salir de casa, ese sentimiento de soledad que tanto te forja, que te hace fuerte y te permite diferenciar lo realmente importante. Todas esas nuevas aventuras a escribir, todas esas sonrisas que aún no han llegado pero que llegarán. Todo lo que seremos en muy poco.
Y entonces estamos nosotros, ahora y aquí. En puro cambio. Por un momento me he sentido en ambas dimensiones a la vez, todo a través de simples palabras sinceras que tanto necesitaba. Y ¿sería entonces el presente una síntesis de esto? Pero claro, eso querría decir que el futuro no presenta todas esas cosas buenas que quiero mantener de mi pasado. Pues no. Me niego. Soy de la opinión que el futuro lo formamos nosotros como nos conviene y nos quedamos no con lo que queremos de nuestras vidas, sino con las cosas tan importantes que nuestra memoria nos deja almacenar. Una vez más me alegro tanto de estudiar esta carrera, te demuestra lo perfecto que es el cuerpo.
Mi futuro presenta lo que constantemente elijo en mi presente, siempre camino a una perfección en la que a su vez nos encontramos inmersos. Porque es la vida, la vida está aquí y ahora, mañana, pasado y en todos esos años que ya forman parte del recuerdo.
¿Está mal sonreírle a lo desconocido? Lo peor es cuando sale solo y no lo comprendes. Entonces te detienes y piensas, ¿qué es esto? Pero luego te das cuenta que tiene q ver con esa transformación, ese nuevo tú que lucha por salir. Cuando sale dices: ese soy yo.
Nunca entendí porqué la adolescencia la consideraban un proceso, todos decíamos: soy así. Mentira, grande y gorda, no eras nada, eras un intento de, aún no somos casi nada. Ese nada que tiene forma, y en algunos cosas kilitos e más, pero nos hace feliz. Sólo hay algo sin lo que podemos vivir además del corazón: la boca, para decir todo lo que piensas, para expresar ese amor con todos tus queridos, para entonas las mejores canciones en la ducha o en noches e fiesta, pero sin duda la mejor acción s basa en un gesto universal: la sonrisa. Dice tanto una sonrisa qe nunca podrías definir ese sentimiento.
Gracias por todas esas sonrisas, una sonrisa se une a una causa, al siguiente le sigue y así continuamente, hasta darnos cuenta que somos un mundo sonriente y por eso vamos hacia adelante. Sonríe al levantarte, y de nuevo antes de dormir, porque no hay mejor forma de comienza y finalizar el día. Da gracias por lo que eres, y porque se te permita hacer lo que quieras con ello. Sonríele a la vida.
Hola Lolina soy la tia Ana no ssa bia que tu tambien tenias blog me hace mucha ilusion pues aunque se de ti por la family parece que asi estas mas cercana desde luego si el ABUELO VIVIERA ESTARIA ORGULLOSO DE LOS NIETOS QUE TIENE Y QUE LES GUSTE ESCRIBIR ,SEGURO QUE DESDE EL CIELO LO ESTA VIENDO Y CUIDANDONOS A TODOS .HASTA LA PROXIMA UN BESITO MUY FUERTE ANA
ResponderEliminarVaya con la ahijada que me ha salido y nosotros sin saberlo,de algo mas va a servir que Cesar esté por esos mundos de Dios.No sabes lo que me ha gustado leerte,no lo dejes.Besitos de tu padrino.
ResponderEliminarlola! no sabia que tenias blog, siemrpe me hizo ilusion leerte! me gusta com oescribes, te seguire! un besazo enorme y sigue sonriendo por siempre, aunque todo vaa como el culo, la epxeriencia me ha enseñado que siemrpe ha mas de un motivo por el que sonreir, y con una sonrisa se vencen muchas cosas, y no he conocido casi a nadie mas happy que tu, asi que sigue contagiandonos enana! miss you! cuidate!
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