domingo, 18 de abril de 2010

dos personas

Dos personas, bipolar, multipersonal, blanco y negro, clara y oscura, libre y presa, sencilla y complicada, tranquila e inquieta, alegre y triste.
Aún no sé quién es quién. En estos momentos, en los que tengo unas pocas personas en las que recaigo aunque ya son algunas.
Ese sentimiento de renuncia que nunca comprendí poco a poco se iba instalando pero tenía una larga tradición de lucha, de no rendirse, de morir en el intento, morir en el campo de batalla. No pienso abandonar esta vez, con calma pero sin demasiada sencillez.
Sueño? No demasiado. Necesito una motivación distinta al paraíso de la libertad en verano, necesito que me llene interiormente, que me complete como persona, como médico, como Lolina puesto que ya forma parte de mí. Deformación profesional es una broma frente a esta determinación. Pero me gusta, es lo poco de lo que en el momento puedo estar a gusto, disfruto. Triste? Un poco, pero mi nueva filosofía de vida no me permite tener cosas que me ocupan tiempo y que carecen de valor en mi vida, todo debe influir, importar, afectar y tener repercusión positiva sobre mí. En cuanto ésta se vuelve negativa, fuera! Y otra nueva.
Volver supone distintas cosas: volver sonriendo con aire positivo de la felicidad que supone haber sido yo tranquila y plácidamente. Sonriendo por haber disfrutado de unos días viviendo a mis anchas, pero también sonriendo porque llego con ganas, ganas de comerme el mundo de nuevo, preparada para achaques de todo tipo. Pero esa actitud pronto se hunde, olvidamos todo con lo que vinimos como si nos desprendiésemos de la ropa poco a poco y nos quedamos desnudos frente a los golpes. Esos duelen. La gente a tu alrededor te va poniendo abrigos, pero normalmente eres tú el que debe agarrarse un buen plumífero con el que combatir el frío de pamplona. Quiero no tener que ponerme tanto, disfrutar del calor que sé que hay, que existe porque lo he llegado a sentir.
Quiero dejar volar a mí cabeza pero en estos días poco espacio queda para esto, pero a la vez demasiados huecos vacíos que rellenar. Parece que incluso los sueños nocturnos empiezan a ocupar espacio, asusta, te atrapas en ti mismo y n te dejas estar, calmado.
Quiero:
coger el cielo con las manos, a reír y a llorar lo que te canto, a coser mi alma rota y a perder el miedo a quedar como un idiota, y a empezar la casa por el tejado, a poder dormir cuando tú no estás mi lado, menos mal que fui un poco granuja, Todo lo que sé me lo enseñó una bruja: la experiencia
Una vez más fito en mi cabeza, describiendo mi momento en todo. Este sábado voy a culminar un sueño que casi es tradición: un concierto de fito. Sí, entre tanto agobio, sacrificio por un momento único.
Ahora sí vuela, me deja, me da alas… por qué simples palabras... no lo entiendo, pero de hoy saqué una frase importante: si algo ocurre y no conoces el porqué pero es agradable, no te lo preguntes, no le des causa por si desaparece, disfruta de ello y por mí como si la causa no aparece. No quiero que se esfume, por ahora, nunca.
Soy una persona de ciencias pero por ahora el pensamiento filosófico me ha dado solución a muchos problemas y quiero que siga haciéndolo. Total antes que médicos somos personas, cosa que nos recordaba un profesor el año pasado. No todo es blanco o negro todos tenemos una mezcla de todo, unos más y otros menos, pero somos.
Así dejo esta entrada, no tengo ganas de añadir nada forzado, quiero que siga así. Nuevos objetivos el primero mantener la confianza en mí misma, tan útil en este mes de locura constante. Por favor, no te vayas, ahora no.

No hay comentarios:

Publicar un comentario