martes, 20 de marzo de 2012

qué fue fotolog

Hoy he hecho algo que no hacía hace mucho: he abierto fotolog. Es curioso ver cómo volqué ahí mi vida, y no sólo la mía sino la de todos los que me rodeaban. Entre ellos encuentro amigos, que están, amigos que se fueron, enemigos, dudas, enseñanzas, profesores, primero estreses, primeras angustias y grandes alegrías. Hoy veo como casi todos acabamos ese proceso. Todos llegamos a escribir una entrada de despedida o al menos eso intentamos. Fue curioso encontrar palabras tan lindas y a la vez absurdas ya.

Lo necesitábamos. Como bien dijo Allely1410 llegó un momento en el que fotolog dejó de ser necesario. Fue un brazo, un pie, un mundo, un nosotros. Incluso llegamos a crear un mundo friki paralelo de confesiones, palabras y recuerdos. Veo fotos antiguas, pensamientos, ayudas y verdades como templos. Fueron los inicios de un madurar que sigue.

Echo de menos fotolog, no por nada, sino porque siempre sabías que alguien leería eso y te ayudaría u opinaría sobre ello. Era importante. Pero hay algo que no olvido: Me conocí, averigué que me gustaba escribir. Hasta entonces pensé que de verdad hablar era lo mío. Sin embargo podía llegar a atormentar a personas que no querían escuchar. Sin embargo escrito era voluntario, a mí me salía y a otros leer les resultaba fácil.

Necesito escribir, necesito filosofar y posiblemente no escriba bien, no es calidad lo que intento, solo sale. Y sale solo. A mayor presión, a mayor inestabilidad, me da un punto de apoyo. A mayor necesidad de algo o alguien que no hallo, ahí le tengo, escritura. Hay veces que me atormenta pensar la posibilidad de que todo esto un día desaparezca. que simplemente se borre como otras muchas veces ha llegado a ocurrir.
me da pánico pensar que no son mis manos, sino mi cabeza que habla a través de ellas.

Odio pensar que me equivoco, pero peor llevo lo de saber que no todo es para siempre. No sé en qué momento haré desaparece estas palabras en el lago de internet, pero siendo ahora, necesito profundamente esto. Triste, puedo, pero me da igual.

lunes, 19 de marzo de 2012

madurar y aceptar

Un peso que me aplasta la cabeza, que me hace más pequeña, que a veces me hace sentir desaparecida. Un grito que anula toda voz de queja, de rechiste, de protesta.
Una pisada que debes seguir con tus propios pies, aunque no sabes hasta que tu propio pie no entra en esa huella. Una imagen de futuro que no reconoces como propia sino ajena. Una persona con diferente pasado, por tanto historia, por tanto persona. Una persona diferente. Pero la exigencia es la misma. y carezco de juicio como para averiguar si es ajena o es propia. Si me posee de dentro o por fuera. Si soy títere inocente o pecador activo.
La toma de decisiones es tan compleja y arriesgada que la dejas en manos ajenas, limpiando las tuyas de perdedor y cobardía. Esa cobardía se impregna hasta que por una vez es tu voz la que suena por encima de las demás. Por una vez es tu tono el suficiente, volumen apropiado y gestos acordes. Tu respuesta es igual de válida en sociedad pero mucho más grande para tu persona.
Y entonces caes. Pero caes tú. Te odias a ti. Antes la culpabilidad te hacía hervir la sangre, porque habías dejado tu ser en otro, y tras fallo prójimo sólo puedes frustrarte y aguantarte. Sin embargo el fallo propio duele. Duele como si te atravesaran. pero y si nos reímos de ello?
La risa reconforta, la risa ayuda a ser persona. La risa permite dejar en el olvide grandes cosas como errores, pero la risa es esa madurez que te hace avanzar. Es el reflejo de la propia superación. Es el reflejo de ti. 
En ese momento en el que tu capacidad vital te parece reducida, como si al respirar con energía fueras a romperte en mil pedazos.
Una ambición creada, pero no innata. Es eso posible? Puedes creerte menos siendo más? Al final somos lo que creemos que somos. La confianza propia es el eje vertebral que nos sujeta. Y meros trapos lo que nos rodea, de los cuales nos desprendemos con fácil gracia y ternura. Fácil no sería el término, pues a veces nos aferramos a superficialidades como si fueran tan nuestras como los propios ojos.
Cuando paro y pienso, en qué me convierto cada día, si es esto o no es lo que de verdad quiero. No es una mera utopía encontrar la felicidad, no es una amargura concentrada en estas palabras, ni manos exigentes escribiendo estas líneas. Son reales. Son persona y no por ello menos importante. Las manos se me deslizan como pluma por papel del escritor, como versos en el poeta o simples melodías de cualquier enamorado al pasear por la calle. Felicidad que no se refleja en una sonrisa, sino que se sumerge en tus ojos.
hoy: La Fuga, Pa’qui Pa’llá

domingo, 11 de marzo de 2012

Estar y no SER

Ser, no estar. por mucho que los extranjeros lo confundan, un mundo los separa. Menciono saltar, brincar, rebatir, discutir, brotar, crecer y nacer. Todos actos de salir de un estado a entrar a otro. ¿y qué si en mi día a día nazco 20 veces? eso quiere decir que hay motivos. Motivos de cambio, de lucha y de ser. No queremos estar, nunca queremos estar. El estar no gusta. Nos gusta el ser. Por eso decimos con resquemor que estamos estudiando medicina, pero es SER médicos lo que queremos. Podemos decir que estamos enfadados pero no queremos ser un enfado constante. Sin embargo, una cosa compleja y sencilla me ronda la cabeza. Por qué decimos SOMOS felices, y no estamos felices? Sí, la felicidad es indefinida pero bien que decimos estamos deprimidos, cansados tristes. Pero nunca decimos que somos tristes. Sería absurdo, total. Sí decimos estamos felices y SOMOS felices. es esto una muestra del optimismo sin fundamento humano? Significa que además de tener razón la tenemos porque somos completamente inútiles? de qué sirve tener inteligencia si luego vivimos errando. Es un fin al que no se llega, por eso se llama fin. También entiendo porque en una carrera al final hay un letrero que dice: META. no puedo poner fin, al fin no se llega. Sin embargo a la meta sí. Se aspira, se llega, se crece, emociona y luego se impone otra. No serían sinónimos. El fin es lo último, lo del final, ni más ni menos. 

Pero aún no quiero ser, sino seguir estando.

sábado, 3 de marzo de 2012

Ansiedad concentrada

Tantas veces dijo el cocainómano hoy la última, tantas mañanas que mira ella sus manos carcomidas por la ansiedad, tantos caladas que se piensan ser las últimas...

Pero siempre hay ocasiones, siempre hay otra oportunidad, es un tren que no pasa una vez, sino que tiene un sólo sentido de ida y vuelta diario. Si hoy eres capaz de mantenerte en el andén, deberás aprovechar dicho orgullo mañana, para no elevar el pie a la perdición.

Tanto control de la mente humana para que luego todo se reduzca a cadenas y encarcelamiento propio. Miro hacia atrás y me avergüenzo de tantas cosas. Por un lado pienso en cuántos riesgos tomé para llegar a donde estoy ahora mismo, pero sin esos fallos no estaría aquí ni sería quien soy. Pero mis manos llaman a gritos, me piden calma, mis labios lloran sangre y mis pies piden clemencia. Mi cabeza estalla cada mañana, mi hígado se retuerce al oler una noche y mi piel me dice todos los días que ya no es lo que era.

Tremendista sueno, miedo tengo, pero control ninguno. Todas esas promesas que caen en vacío y nunca llegan a ninguna parte. ¿existe a caso una habitación en la que se almacenan? y si prometes una y otra vez una cosa, qué haces, dedicarte a abrir y cerrar la puerta de esa habitación? o son clones que se asemejan e unen en uno solo... Si un día se sublevaran y me gritaran me dejarían sorda, si se pusiesen en pie cortarían avenidas y si hicieran una torre serían capaces de ver mis dos casas de un simple vistazo.

Una grapadora dentro de un café. Que me recuerda que debo seguir estudiando, que no es su sitio y que quiere volver a besar papeles. Esos que entre garabatos tanta ciencia esconden. Ciencia, verdad y horas y horas de pensamientos absurdos, ideas tremebundas y esperanzas sin fundamento. Horas de pasatiempo, amistad, comentarios y suspiros. Hora mirando el reloj. Horas deseando que vuele el tiempo, y horas de asombro y maravilla.


Horas de medicina

miércoles, 29 de febrero de 2012

7 pasiones en un 29 de febrero

7 pasiones para 7 días.
un chelo abandonado.
una bulería de fondo.
un violín encerrado.
una cámara oxidada.
un horno apagado.
un tutú colgado en la percha.
un lienzo en blanco.

En qué momento decidimos dejarlos? En una semana, en menos. Un día te levantas y no está. No lo notas, es un sentimiento vago de ausencia. Sin embargo no es pura ausencia, sería más una sensación de abandono con el cariño de otra cosa que ocupa su lugar. Nunca notamos un hueco.
Nuestra memoria sin embargo solo crece, no se borra, sólo archivamos. y un gran día de lucidez, con cuatro focos disparando al mismo punto, se encuentra. y nos preguntamos ¿ por qué? es entonces cuando retrocedes, cierras los ojos y ves esa grandeza que te invadía. y aún lo siento. pero el sentimiento es diferente. te llena, pero no sabes seguro si te corresponde, si es lo tuyo. fue tuyo, pero lo sigue siendo? te ocupaba, te llenaba, te inspiraba, te motivaba. ahora motiva más ese recuerdo que la fuerza que ponemos por cumplir que vuelva.

la vida da vueltas, aunque no es más que una línea recta que siempre avanza. El problema es que tenemos la capacidad de saltar al pasado y traer a este punto instantáneo de la recta ese momento que queremos. Pero no es circular. no vivimos dos veces. sólo una.

un instante, una cara triste, un sonido grave de bajo que me envuelve. una improvisación ensayada. un ensayo improvisado. una pasión escenificada. vida, se respira vida. bienestar, felicidad, disfrute o como quieran llamarlo. esto es vida. no pensar en nada más, sólo en el instante. Algo que me cuesta tanto y es tan sencillo a su vez. me hubiese gustado fotografiar las caras. el público, en silencio, pensando en su vida y en la de otro. maravillandose del momento.


aún tengo que retroceder a este capítulo. supo a poco y no fue poco. quiero que sea un es y no un fue.

aprovechando, que en un año tan especial, como que tenemos 29 febrero, un día más de felicidad, de buena gana, de motivación, inspiración y cariño. no hay tiempo para lamentaciones, ya que nos han regalado un día, sólo uno, para nosotros.

martes, 14 de febrero de 2012

Tónica

Tónica: dulce pasado con amarga madurez.

Palabras que no termino de comprender. La tónica. Con 21 años y sigue sin gustarme la tónica. es eso normal? no lo entiendo. Cuando eres pequeño todo el mundo te dice que cuando seas mayor te gustarán otras cosas como el café, aquella bebida amarga que se arrastraba por tu garganta y que ahora en fuerza vital básica en mi despertar cada mañana. no sólo por necesidad, también por gusto.
La cerveza. Empezamos a beberla porque era lo barato que te mantenía contentito allá en tempranas juventudes. Creo que no quiero seguir hablando de los comienzos de la cerveza, podría comprometer mi estatus. Sin embargo es esa rubia que te acompaña en tardes de charlas interminables, esos fines de exámenes con los colegas. Ese día parece que le han metido doble dosis de alcohol porque a la segunda dices tonterías. Estoy convencida que ese delirio proviene de una queja del cuerpo hacia tanta información ingerida en un solo mes. Pero esa cervecita con ese pintxo de tortilla (para los sureños, el pintxo pamplonica no es como otro cualquiera, No. es de tamaño industrial, el de tortilla es pa morirse).  Y esas San Miguel en el Out, o esas litronas en la playita, esa pinta del Babaloo... Ni hablar de la cerveza alemana. Toda una experiencia, una cerveza que duró un mes y medio. Unas locuras incontables frente a profundas conversaciones con amigos de verdad.
Sin embargo, ahí te encuentro pimiento. No te soporto. y pese a que camuflado en un buen gazpacho andalú eres único... Prefiero tenerte fuera de mi vida.
Esto qué significa? que puede que no me guste nunca la tónica? es entonces que nunca podré decir: un gintonic, por favor, estando junto a una persona formidable que será mi marido? pues no tiene sentido. me rebelo. quiero que me guste. quiero madurar esa parte de mi. quiero ser capaz de adaptarme a mil situaciones sin tener que sufrir una metamorfosis. Maduramos poco a poco, cierto es. Cada día un paso más. Aunque hay cosas de tí que no cambian, como el pimiento, sin embargo otras las transformas en tu yo, el de ahora, y no el de antes. No es vender tu alma al diablo. Es aliarte con él para ser capaz de decidir qué quieres hacer con tu vida. porque todo está en relación con la realidad no? con el autoestima y la confianza.
En estos tiempos que corren, ya sólo se me ocurre pensar: “La comparsa es como la tónica, al final te acaba gustando”.

lunes, 6 de febrero de 2012

fácil

tanto tiempo sin pasear por aqui que no se dónde pisar, cómo se pisaba ni siquiera que pies llevaba entonces.
el tiempo es algo tan infinito que por la madre naturaleza tan determinado y limitado se encuentra. Sin embargo no me preocupa. he decidido dejarme en manos de ella y que fluya tal y como lo ha hecho por generaciones. unos vienen, y otros se van. nos acompañamos unos a otros y se nos permite compartir momentos únicos, se nos permite conocernos. sin embargo, un día, esa persona no está, y por una vez no es la muerte mi preocupación, sino la presencia, no tanto física sino el estar.

incertidumbre, que ronda mi cabeza. emociones que desearía gritar pero que se me prohiben. una pena constreñida entre mis manos pero que carece de sentido. no porque en sí misma no se posea, simplemente es porque no se lo han concedido. se nos ha quitado todo sentimiento de razón, de verdad, admiración de cultura nuestra. ya no sé si he perdido el norte o simplemente son tantas palabras que llevo tanto tiempo queriendo escribir que no comprendo bien cómo ordenarlas.

miro atrás y lo veo, la veo, los veo. no sé si es felicidad real o fingida, si es bienestar y gratitud, plenitud de enseñanza, o si es una imagen de acuarela que se extiende sobre un sucio lienzo.
conversación, cero. habla, mucha. ¿de qué sirve? me preocupa, y mucho.

pero como siempre me veo sin pies para dar ese paso.


otra vez empieza a nacer en mí esa ansiedad, ese monstruo inquieto que no me deja dormir por las noches. Esa necesidad de paz interna que me falta. Sin embargo los días no son monótonos. son muchos pero completos, me siento útil ycompleta. he conocido a gente. gente diferente. no todos especiales n destacables, pero de un montón alguien decente habrá que sacar.

compartir ideas, firmes, consistentes y reales. risas y preocupaciones, explicaciones médicas que como siempre acabo llevando a mi terreno. si es que no se puede ser tan friki.

pero tranquila, con mis bellos momentos de inquietud que ya tomo con filosofía.


una verdad como un templo que escondida fea queda pero al aire gana grandeza. Rodearse de buen ambiente es lo mejor que existe. optimismo e indiferencia ante chuminás que te quitaban el sueño. simpleza en su máximo esplendor. me encanta.
lo simple me quita complejidad, me añade sensatez y me resta preocupaciones. la gente complicada me entiende, pero hay veces que no me aporta. me encuentro mejor entre gente que no me entiende pero me respeta y escucha y aporta tanto blanco en mi vida que no sabría qué pensar sin eso.

una vez más vuelven los colores a mi cabeza. ¿tiene sentido? no sé por qué confío en que no es mala señal.

mil redondeles que unidos forman un dibujo pero que separados son imperceptibles. mil sensaciones que forman a una persona que cuya no contradicción harían de esta vida un aburrimiento.